COMETA A LA DERIVA: UN UNIVERSO SONORO EN EXPANSIÓN
Cometa a la Deriva no es solo una banda, es el resultado de una amistad que se convirtió en música. Vanessa (vocalista y guitarra), Gustavo (batería) y Mariano (bajo) se conocieron en la universidad, compartiendo ideas y proyectos donde la música siempre tuvo un papel fundamental. Fue en 2019, justo antes de la pandemia, cuando el proyecto tomó forma oficialmente, marcando el inicio de un camino lleno de desafíos, evolución y descubrimiento.
El nombre de la banda tiene una historia particular. Surgió de una anécdota donde Gustavo y Vanessa, paseando por un parque y tarareando una canción, vieron un cometa cruzar el cielo. Para ellos, fue una señal del universo, un mensaje que daba visto bueno a su proyecto. "Era un cometa a la deriva", dicen entre risas, pero ahora ese nombre representa mucho más: la libertad de explorar, el fluir sin miedo y la belleza de lo inesperado.
Desde su origen, Cometa a la Deriva ha sido una banda que se ha construido de manera natural, sin pretensiones ni fórmulas establecidas. Más que una estrategia, su crecimiento ha sido el reflejo de su conexión con la música y con quienes los escuchan. "Nuestra música es un espacio en el que queremos que la gente se sienta acompañada", dice Vanessa. Y eso se nota en cada acorde, en cada historia que narran.
Definir a Cometa a la Deriva en un solo género sería un error. Su música tiene bases en el indie rock, shoegaze, jazz y folk, pero evoluciona constantemente junto a ellos. Vanessa, con influencias más folk y post-rock, y Mariano, con un estilo funky, aportan a un sonido que combina las diferentes esencias de cada integrante. Gustavo, con su batería, es quien da la fuerza y la estructura rítmica al proyecto, haciendo que todo encaje de manera orgánica.
No se encasillan. "Tal vez en el futuro experimentemos con algo más instrumental o con nuevas texturas", mencionan. La banda no planifica con rigidez; más bien, se dejan llevar por el momento, explorando lo que su creatividad les dicta. El jazz ha sido una base importante en su desarrollo, pero la experimentación es una constante en su ADN.
En el corazón de Cometa a la Deriva están sus letras. Vanessa es la principal letrista y muchas de sus canciones han surgido de experiencias personales y conversaciones. "Pedazos" es una canción de rabia, "Frances Ha" es más nostálgica y, según la vocalista, la primera canción de amor de la banda, aunque en realidad trata sobre la amistad y el cariño incondicional.
El proceso de composición es colaborativo. Musicalmente, cada integrante aporta su esencia y se construye el sonido en ensayos, improvisando y explorando cómo cada momento puede responder al mensaje de la canción. Para ellos, la música no es solo un conjunto de acordes y letras, sino una conversación entre emociones.
"Componer para mí es como poner en palabras y en sonidos cosas que no siempre podemos decir de otra forma", explica Vanessa. "Algunas canciones son más directas, otras son más abstractas, pero siempre hay un sentimiento detrás".
Su primer álbum fue un hito importante. Firmaron con un sello discográfico en 2019 y, en enero de 2020, lanzaron "Rose", pero la pandemia cambió todo. Tenían planes de tocar en vivo, pero la incertidumbre los obligó a pausar y replantear su enfoque.
Durante ese tiempo, aprendieron la importancia de las redes sociales. "La pandemia nos enseñó a construir comunidad, a acercarnos más a nuestro público a través de lives y contenido en plataformas como TikTok e Instagram". Finalmente, en 2023, lanzaron "Luna Violeta" con más fuerza y solidez, logrando conectar con una audiencia más amplia.
Si hay algo que Cometa a la Deriva disfruta, es tocar en vivo. Para Vanessa, su TOP 5 de conciertos memorables incluye: Un show en Ayacucho con The Waris, su primera presentación fuera del país en Bogotá, su concierto en Arequipa, su última presentación en el Hola Fest, donde la cantidad de público los sorprendió, incluyendo niños cantando sus canciones y su debut en La Noche de Barranco, un escenario que los marcó porque crecieron viendo a sus bandas favoritas allí.
Además, han tenido momentos curiosos con sus fans. Desde ser reconocidos por sus TikToks hasta encontrar su música sonando en tiendas sin esperarlo. "Nos han regalado lentes de corazón en los conciertos, y es increíble ver cómo nuestra comunidad se ha formado de manera tan cercana", comenta Vanessa.
Para Cometa a la Deriva, la música no solo se trata de tocar, sino también de construir comunidad. Vanessa, como persona queer, resalta la importancia de crear espacios seguros, libres de misoginia y pro-LGBTQ+. "No nos define como banda, pero creemos que la visibilidad es importante y queremos aportar a normalizar estos espacios".
Cuando organizan eventos, priorizan incluir mujeres y artistas queer, no como algo excepcional, sino como parte de un cambio necesario en la industria. "No se trata solo de hacer música, sino de transformar la escena para que sea más inclusiva y equitativa".
Actualmente, están enfocados en su propio estudio, componiendo nueva música y preparando grabaciones en vivo. 2025 será un año de preparación para lo que viene, con el objetivo de consolidarse y seguir creciendo.
Sus aspiraciones van más allá de Perú. Quieren convertirse en una banda latinoamericana, llevar su música fuera de Lima y conectar con nuevas audiencias en países como México, Argentina, Chile y Guatemala. "El mercado es gigante, y queremos figurar como una banda referente en la escena independiente".
Al final de la entrevista, les pregunté qué consejo le darían a nuevas bandas. Vanessa responde con firmeza: "No eres más que nadie por hacer música. La humildad es clave. No uses tu privilegio o tu posición en la escena para dañar a otros. La música es un espacio de comunidad y debe ser seguro para todos". Mariano agrega: "En producción, mi consejo es simple: hazlo. Solo lánzate. La calidad llegará con la práctica, pero si no empiezas, nunca aprenderás".
Si mañana fuera su última presentación, cerrarían con "Galileo". Y si tuvieran que definir a Cometa a la Deriva en tres palabras, serían: Amistad, Honestidad y Amor.
Con una energía genuina, un sonido en constante evolución y una visión de comunidad y cambio, Cometa a la Deriva sigue su camino, dejando huella en cada acorde, en cada historia compartida y en cada persona que los escucha.
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